Otear con los bigotes tras la persiana del misterio, el huidizo tobillo (o con mucha suerte la pantorrilla) de una tímida verdad.
No es acaso nuestro deseo de vez en cuando.
Probablemente cuando ya estas cansado de abotagar tu cerebro con imágenes producidas para distraerte de tí mismo, alcanzas a escuchar tras las paredes el sinuoso deslizarse de las sombras (tu propia sombra), que oscurecen tu conciencia.
Hagamos una pausa, un aro, después de todo, siempre unas vacaciones son necesarias.
Para eso Huxley inventó el Soma (aparte de un bravo mundo nuevo en el cual justificar su uso despenalizado).
Después de nada, es posible iluminarse.
Imaginar.
Te imagino saboreando este trozo de papel, tendida sobre tu costado izquierdo, desnuda -como es habitual que te encuentres en mi imaginación, que solo te viste para traer de vuelta algún tierno recuerdo fugitivo o para volver a desvestirte- sobre las sábanas, cuan larga geografía litoral –exuberante -e inextricable-abrupta-e-implacable-húmeda-e-inexplicable-, mis dedos (imaginariamente) se deslizan tamborileando negras danzas ancestrales sobre tu costado, desde tu espalda insólita y sinuosa (deslizándome suavemente por cada intersticio intercostillaseo como en procesión devota que sube-y-baja, vertiginosa y cadente de ola en ola (como barquichuelo que pasea su santo por la bahía patrimonial)), -temerarios- hacia tu vientre -cual vapor que se condensa en alegres gotas inesperadas, que sorprendidas caen por la gravedad de su líquida conciencia-, me descuelgo por tus gargantas, hacia tu cause sempiterno -cuna de todo los futuros y presente ardiente de todos los placeres-, en un espasmo eléctrico que recorre tus linderos, cerros y grutas, atravesando tu esqueleto desde su base, acompañado por la melodía de un hondo y significativo suspiro de invitación... Me detengo en tu seno, rogando que la tormenta y la lluvia me concedan una tregua (mientras separo con mis manos lentamente tus muslos de marfil, respiro lenta y profundamente observando como tu cuello y cabeza caen en abandono arqueando tu espalda, que sujeto firmemente con mi siniestra, mientras con la otra te apuñalo suave y tiernamente entre las piernas), y comienzo a pensar en que no hay nada mas exquisito que paladear pausadamente cada gota que en mi boca cae, de tu néctar dulce y embriagador, de tu aroma penetrante y marino -recuerdo lo grato de una sustancia de calidad que por tan solo el olor que despide puede uno imaginar sus efectos-, que trae hasta mis sentidos pequeños extractos de la esencia de cada uno de tus rincones, obnubilando momentáneamente mi razón con imágenes y sensaciones -que rehúsan a ser sometidas por la palabra- y vuelvo a repasar con mis sentidos –como un lobo que saborea la noche con su hocico- cada rincón de tu fisonomía como un grato licor (tu profundidad, tu cuerpo y su olor, su color en la penumbra, textura, sensibilidad o indiferencia, peligrosidad y temperatura), calladamente bebo de tu húmeda boca -donde flotan mansamente las palabras cargadas de aromas frutales- , contemplándote, como desde una altura inconmensurable, hacia mi interior.
Te imagino imaginada brillante alegre e inmaculada, con tus alocados cabellos sueltos y desperdigados sobre tus festivas líneas quebradas, engalanada de luz en cada curva pronunciada por el silencio de mi deseo, encabritada por el calor de los fuegos de artificio que nos consumen con sus atronadores bramidos (Mis fauces se posan sobre tus labios y mi respiración enérgica y pausada, fuerza la tuya a un mismo ritmo, una misma exhalación, compartiendo un mismo aire. Luego de una primera resistencia, respiramos juntos, como un mismo par de pulmones en un mismo cuerpo, en eterno suspiro y desesperación, fluctuando como marea oceánica eterna y silenciosa -nos falta oxigeno, nos sobra apetito), mientras tus pechos llenos de miel señalan el negro velo de tu lecho con sus reflejos titilantes y su acogedora belleza (nos agitamos cada vez más desesperados por aquella comunión fatídica de un mismo oxigeno), tu paisaje es un paraíso en el que la vida pregunta por tus frutos, en el que la sangre alcanza solo para una vida (mientras sigo horadando desesperadamente tus entrañas y misterios, mientras sigues enredada succionando cada centímetro de mi ser que desemboca en lo más recóndito de tu laberíntica oscuridad húmeda y ansiosa), peldaño a peldaño intentas tocar el cielo. Entonces, desde lo profundo de ti brota un rumor, un temblor, un clamor de mil voces, el rugir de tu secreto placer aprisionado que rompe su cadena y cual estampida se libera hacia cada uno de tus átomos y tupielserizaytucuerposecontraecompletamenteytusojosseextravíanytuvozsequiebraymialma selevacayendohaciatuinfinitoycalidointerior y entonces, entonces, solo e N t O n C e S... ya no te imagino. Porque soy en ti, eres parte de mi, soy parte de ti, porque, p o r q u e p a i s a j e m o m e n t o y e x i s t e n c i a son sólo una cosa y emerges completa dentro de mi, Erguida Orgullosa y Magnifica, tal como te conozco, tal como te anhelo y te sueño.
En la misma línea de las cavilaciones en relación a la vida y la muerte (cavilaciones, obviamente de notoria tendencia existencialista (o suicida (como se quiera ver))); está este texto, que circunda la idea de la reencarnación de las uñas, y las almas, o la conciencia.
El tema de volar proporcionó una buena excusa para poder dar el primer paso o salto. Podría dividirse el carácter humano entre los que primero saltan o los que dan un paso... El punto es que no todas las cosas son lo que son, o son como debieran ser (y de esto si que sabemos en Chile lindo). A veces hay que hacer sacrificios para conseguir lo que se desea y, desde luego, se debe tener cuidado con lo que se desea porque, en una de esas, podrías conseguirlo.
Tuve alguna vez, la autoimpuesta obligación de escribir.
Fue, en el tiempo en el que unos cuantos amigos y yo; organizamos en el liceo A-39 una especie de experiencia socio-artística llamada, obviamente, “Por amor al Arte”.
Probablemente conozcas el árbol que crece en ese muro, en el que se refleja el patio de la entrada.
En ese tiempo, creo que tenía como unos 19 o 20, parte de la pega fue crear un espacio para hablar acerca de nuestras creaciones y como había que comentar algún trabajo la mañana del sábado, se debía tener algún texto recién salido del horno, con sus ripios y todo.
Cada mañana de esos sábados, yo les contaba como había escrito lo que resultaba de la semana.
Y todos los que escribían, traían lo suyo.
Entre ellos mi amigo Victor Mora.
Probablemente sea tiempo de volver a hacerlo para contar como fue que cada uno terminó escrito.
El primero de los que te voy a mostrar es este que siempre fue una especie de declaración de principios, de carta fundacional. Aún cuando, no es, obviamente, mi primer texto.
PRÓLOGO
…Y así como así desperté; las risas callaron; las voces se ahogaron. Y yo, caí en cuenta de que mi cuerpo estaba vomitando.
Digo mi cuerpo, porque parecía mi conciencia flotar en el techo de la pieza; no como una nube bíblica, no.
Era más bien como un zancudo en verano, que todos querían atrapar, o aplastar, contra las paredes.
El caso es que, encontrándome en aquel estado místico de zancudismo extracorporal, llegue a la conclusión de que el hombre muere cada vez que le da la pálida, o que a alguien le da la pálida, cada vez que alguien muere. Y mientras eludía chalas y alpargatas, me encuentro con la vieja premisa de la vida contra el tiempo… y la weá…
Cuando de repente se abrió el techo de la casa y del entretecho salió una luz que me llamaba dulcemente, para que le hiciera compañía, para contarme el secreto de la vida...
pero cuando las primeras palabras salieron de su boca, alguien tuvo la amabilidad de sacar mi cabeza de la taza del water.
Creo que me estaba ahogando o algo.
La conclusión de todo esto, creo, es que vale la pena vivir la vida, aunque no se sepa que cresta la vida significa.
Mas de una vez me he visto en la situación de despedir a un amigo que, temprano, se va de la Fiesta.
La primera vez tenía 16 años o algo así, se llamaba Claudio Duclos. Bajista en la que fue mi primera banda de rock (ese bajo lo heredamos hasta que alguien se lo robó (me pregunto quien tocará ese bajo negro Maxtone)). Tocaba el piano desde hacía muchos años... la corbata que vistió esa noche estuvo, obviamente, muy apretada... mi primer texto, su carta de suicidio.
El punto es que la muerte prematura, me deja rumiando no sólo imágenes y recuerdos, sino que palabras (sonidos)... Por ejemplo la idea del Tiempo hace su aparición fatídica , su idea y nosotros y él y ellas y ellos...
Pero en relación a los sonidos... (no sólo aparecen esos violines (¿como llamarles?) de la lacrimosa del requiem (almighty))... Se me presentan las afiladas guitarras, por Historia y Generación. Salpicadas con un poco de grunge (y sangre (de autoescopetazos)) y otras opacidades rítmico/estético/emotivas, que me retrotraen a una época particular de mi vida y me acechan con sigilo.
Entre estos sonidos, este tema de Soundgaden... claro que con una traducción bastante libre... supongo que alguna vez lo escuchaste.
Fell on black days
Whatsoever Ive feared has come to life / Todo aquello que he temido, ha cobrado vida
Whatsoever Ive fought off became my life / Todo aquello que he combatido, se ha vuelto mi vida
Just when everyday seemed to greet me with a smile / Justo cuando el día a día parecía congratularme con una sonrisa
Sunspots have faded / Las manchas solares se han desvanecido
And now Im doing time / y ahora estoy cumpliendo condena
Cause I fell on black days / Porque he caído en negros días
Whomsoever Ive cured Ive sickened now / A quien quiera que he curado, he ahora enfermado
Whomsoever Ive cradled Ive put you down / A quien quiera que en mis brazos he mecido… he bajado
Im a search light soul they say / Soy un alma busca luz, ellos dicen
But I cant see it in the night / Pero yo puedo verla en la noche
Im only faking when I get it right / Sólo finjo cuando lo logro
Cause I fell on black days / Porque he caído en negros días
How would I know / Como podría saber
That this could be my fate / Que esta sería mi suerte
So what you wanted to see good has made you blind / Asi que aquello que has querido ver como bueno, te ha enceguecido
And what you wanted to be yours has made it mine / Y aquello que quisiste hacer tuyo, se ha vuelto mío
So dont you lock up something that you wanted to see fly / Así que no encierres aquello que has querido ver volar
Hands are for shaking / Las manos son para estrecharlas
No, not tying / No, no para atar
No, not tying / No, no para atar
I sure dont mind a change / Seguro no te importará el cambio...
But I fell on black days / Pero, he caído en negros días
How would I know / Como podría saber
That this could be my fate / Que esta sería mi suerte
hatsoever Ive feared has come to life / Todo aquello que he temido, ha cobrado vida
Whatsoever Ive fought off became my life / Todo aquello que he combatido, se ha vuelto mi vida
Just when everyday seemed to greet me with a smile / Justo cuando el día a día parecía congratularme con una sonrisa
Sunspots have faded / Las manchas solares se han desvanecido
And now Im doing time / y ahora estoy cumpliendo condena
Cause I fell on black days / Porque he caído en negros días
Whomsoever Ive cured Ive sickened now / A quien quiera que he curado, se ha enfermado
Whomsoever Ive cradled Ive put you down / A quien quiera que en mis brazos he mecido, lo he dejado en el suelo
Im a search light soul they say / Soy un alma busca luz, ellos dicen
But I cant see it in the night / Pero yo puedo verla en la noche
Im only faking when I get it right / Sólo finjo cuando lo logro
Cause I fell on black days / Porque he caído en negros días
How would I know / Como podría saber
That this could be my fate / Que esta sería mi suerte
So what you wanted to see good has made you blind / Asi que aquello que has querido ver como bueno, te ha vuelto ciego
And what you wanted to be yours has made it mine / Y aquello que quisiste hacer tuyo, se ha hecho mío
So dont you lock up something that you wanted to see fly / Así que no encierres aquello que has querido ver volar
Hands are for shaking / Las manos son para estrecharlas
No, not tying / No, no para atar
No, not tying / No, no para atar
I sure dont mind a change / Seguro no te importará el cambio...
But I fell on black days / Pero, he caído en negros días
How would I know / Como podría saber
That this could be my fate / Que esta sería mi suerte
Hace año y medio, lo sabes, te escriboH a c e u n a ñ o y m e d i o, q u e e s p e r o.
Agua ha pasado bajo los puentes.
Y como siempre, sigo esperando.
Debo decir que no ha cambiado mucho el asunto y que, por lo tanto, es como si nada hubiese sucedido.
Es como si estuviésemos en ese mismo 29 de Junio.
Todo sigue tal cual. Es de pronto, como si todo se detuviese y estuviéramos mirándonos en silencio. Tú y yo.
Pero para ti es fácil (o así me parece) porque sigues ahí sin moverte, aún cuando parece que te mueves.
Y sin embargo, no es acaso ésa tu prisión.
Una y otra vez, dándole vueltas a la rueda (mientras alguien lleve la cuenta).
En cambio para mi no es tan fácil, debo levantarme, sentarme, bañarme, alegrarme, hacer parar (la micro, o el coleto), subir y bajar y trabajar y pagar y comer y comprar y amar y dormir y despertar y volver a amar y trabajar y sentarme de nuevo y recibir paga y ahorrar y endeudarme y volver a trabajar y esperar y acostarme de nuevo y caer y aprender una y otra vez y escribir y cantar y hacer y hacer y acer y ahcer y a ser y a pensar y pensarypensarpensarsarararrrr en todo eso, que hace aparecer la ilusión de que algo está sucediendo; que hace que algo suceda y que evita sentir el gran bastonazo de la vida en la cabeza.
Y tú sigues ahí agazapándote;
murmurando despacito como un viejo, mascullando palabras como de cartón mojado en tu boca de dientes opacos,susurrando largas frases ininteligibles en pequeños y medidos intervalos,en la frente de algún pobre personaje, hecho de piedra, a la orilla de un imaginario camino, o estero.como gotas que b l a n d a m e n t e caen,
Como un viejo reo, sigues en tu vieja jaula, intentando noche a noche llegar a alguna parte.
Otra vez las mismas cavilaciones, pero esta vez, más viejo (más despierto diríase en otra cultura mas primigenia). Cada año es más corto, cada vez menos pelo. Cada año menos alegría, al estar más despierto. Cada año menos ingenuo. Cada vez más responsabilidad. Cada vez más desafíos
.
Cada año la pequeña, es menos pequeña, más bella, más inteligente y ágil.
Cada año este amor menos Heroico, cada vez más honesto y austero.
Cada año la realidad, menos real (la real).
Cada año la verdad es menos verdad (la oficial).
Mis esperanzas se renuevan eso sí. Los fuegos artificiales, artificialmente, estimulan zonas de mi cerebro diseñadas genéticamente para eliminar todo año anterior, enviándolo a un Pasado. Que es Cimiento de cada día, que Funda el Porvenir al permitir este Presente.
A veces, es sólo como en Alicia en el país de las maravillas; una carrera en la que cada cual corre en el mismo lugar, en círculos, o contra sí mismo, sin nunca llegar o ganar.
Avanzar hacia un lugar que no existe. Dirigirse hacia él, inventando el camino. Dirigirse hacia él encontrando una forma. Para ello tenemos todo un nuevo año.
Aún cuando celebración arbitraria (ya que podríamos establecer un calendario lunar que nos permita acordar una fecha, por ejemplo, entre el 21 de enero y el 21 de febrero (como los chinos (me pregunto cómo tantas personas se ponen de acuerdo (porque para llegar a un consenso primero se debe consensuar en qué es lo que es un consenso, (¿o no?)))), parece ser momento de balances y establecimiento de alianzas (nuevas o viejas). Parece el mejor momento para sumas y restas, así como para echar de más o de menos.
Quememos el viejo año y que de él surja otro más, como todos los años.
Prisma utilizado como constante. Caverna e imágenes. Y, desde luego, sonido.
Una banda sonora interminable.
Un silencio que proviene desde algún lugar.
Una presencia.
Otra realidad construida con imágenes en movimiento.
Movimiento.
Imágenes y sonido EN movimiento.
Un Otro.
Si existe entonces este Otro en este FLUJO interminable de múltiples continuidades “EDITADAS” POR EL LENGUAJE (esa ficción que recreaba Cortazar); pobladas por los sonidos y otras sensaciones/percepciones varias (por ejemplo, los sueños o el pan con mantequilla, o los bastonazos en la cabeza...)…
Tendemos a reflejar las cosas que nos impregnan, eso es todo. Emanamos nuestra historia.
Si es amor u odio; indignación o complacencia; rabia o deseo; Ideas, Sueños, Delirios, Esperanzas, Frustraciones, etc; tiendes a contagiarte y transmitir esas enfermedades a las cuales te has expuesto.
A medida que se envejece, el rostro y el cuerpo, el lenguaje y los gestos; transmiten esas penas y alegrías que has vivido. Es la novela misma en la cual tu historia se cuenta.
Si tienes 20 puedes proyectar (más no planificar) que es lo que deseas que tu cuerpo diga en 20 años más.
Las figuras que tus palabras insinuarán al dejar de resonar.
Las siluetas de nuestro pasado pasean entre las silabas que pronunciamos.
Tu cuerpo es el campo donde miles de batallas se han librado. No hablará acaso de Victorias y Fracasos. De tristezas y llanto. De placer y de saltos. Alegrías, cantos.
Aquí me encuentro en un futuro incierto, un poco más encorvado. Olvidando que escribí alguna vez esto. Escribiéndote aún sin verte. Recordándote. Conociéndote igual sin conocerte. Mi rostro habla por mí. Mis letras hablan por todos los que he leído.
Si es que tengo suerte, mi cuerpo seguirá hablándote como te habla, con estas rugosas líneas que encuentro, y que me encuentran, en el claro de mi espíritu.
De existir un infierno, debe estar a cargo de una legión de burócratas mal pagados. Maldito Kafka que inventó los Procesos, sabio eso sí
Como se mantendrían los socialismos imaginarios
Como se mantendría al populacho lejos de los beneficios del Neoliberalismo-social de Mercado; si no fuera por ellos.
Pocos homenajes se les rinden a sus oscuros representantes.
Terry Gilian lo hizo a su manera con Brazil en cualquier caso: el mejor final, burócratas haciéndose cargo de un par “díscolo” (y el burócrata se evade refugiándose en un tecnicismo mental (lo máximo)). Grises funcionarios persiguiendo sujetos o pensamientos, aquí o allá, DISTOPÍA encarnizada de mentes enfermas que deforman la realidad, presentándonos desfigurados espejos en los cuales contemplarnos, descentrarnos.
Yo, sigo en todo caso pensando en homenajes a funcionarios grises con nombre, y apellidos, no sublimados. No entre esos grandes mecanismos y funcionamientos, no.
Sino que, en las pequeñas fugas, renuncias, dejos, olvidos, indolencias. En las pequeñas e incontables promesas no cumplidas. En los “voy y vuelvo” institucionales. En las “puras puntitas” provisionales. En el “último vaso y me voy” del aprovechamiento.
Podría aventurarse la caída de Roma o la desaparición de la civilización Maya a cuenta de estos innumerables funcionarios disconformes, por lo poco que su trabajo se valora.
Aún cuando, se sabe, los panales poseen sus zánganos de acuerdo la conocida función social de gigoló (de la autoridad femenina); parece ser que no hay sociedad humana que haya intentado fundar su torre de Babel, sin funcionarios. Serían a la postre, más importantes que la clase sacerdotal (encargada, entre otras cosas, de calmar la sed de justicia terrenal, en sus diversas manifestaciones) o que los Jueces o el famoso y desconocido Legislador, encargado de hacer las leyes por las cuales la clase privilegiada (sacerdotal, funcionaria y/u otra) mantiene sus privilegios.
Todas las clases poseen algún tipo de “funcionario” que tramita, detiene, deja de hacer o se olvida de firmar algo; o que se opone o favorece la aprobación estotro; que entrega o no el beneficio…
En fin, sea este un homenaje incompleto y de corto trámite (o sea mediocre) a la parte de mí que es burócrata (y la "parte aquella" de todos mis colegas), a la que a través de estas líneas se le ha cursado formalmente la mentada, celebración.
Reemplazar una desagradable costumbre por otra es aparentemente la solución. Eso es al menos lo que no se cansan de repetirme. Por ejemplo, reemplazar el poco agradable hábito del adicto, por el poco agradable hábito de abstinente. Solución que ,sobre valorada, concentra su prestigio en ese atavismo judeo-cristiano de la prohibición. La fruta prohibida (o podrida), el deseo, la tentación. Conceptos familiares y vecinos al castigo, la pérdida y el dolor. El Cuco.
Hace poco he dejado un nada despreciable habito/adicción. La desagradable costumbre dejó un vacío, lleno de un sediento deseo/ansiedad por esta sustancia X. Poco estética por lo demás, me ha mostrado el lado más patético de mi ser: un mí mismo consumiendo ávido, cantidades indeterminadas de chocolate; musitando a media voz encantos y mantras; ejecutando minuciosos autoengaños y desplegando oficiosas disculpas; alzando los brazos al cielo moviéndolos como aspas en forma compulsa (con el horroroso fin de justificarme, moderar las voluptuosas ganas de gozar el mentado y ahora autoprohibido placer); ejecutando proesas físicas (como mantenerme en un pie sobre una rama de bambú); o bebiendo poco decorosas cantidades de liquido mineral.
Con vergüenza confieso, en busca de alguna indulgencia, que en idílicos paisajes, en las más románticas situaciones, acuden a mi ardiente imaginación, imágenes de ese maldito goce; mea culpa.
Ese condenado pucho, que ahora deja un espacio hueco en mi conciencia, en mis nervios opera en forma de tic, cojera, espasmo cervical, contracción involuntaria de la sinapsis; como engranaje desdentado de la rueda del circuito de recompensa. Rechinando.
Nuevas abstinencias irán, aparentemente, poblando mi existencia, cosa no nueva ya que desde hace algunas decisiones que la tendencia comienza a manifestarse. Nuevos vicios vendrán diligentes a tomar el espacio vacío dejado por esta poco elegante "manía", lo sé.
Maldita costumbre reemplazando otra maldita costumbre. La vieja historia de la granja y la rebelión: el granjero reemplazado por los chanchos (muchos ejemplos vienen a mi cabeza -en uno de ellos estoy yo mismo fumando con Orwell, en otro alguien me pide que me calle!-)…
En todo caso y en último término, me quedan algunos vicios de los buenos, a los cuales no pienso renunciar.
Estudiante de Magister de Filosofía PUCV.
Director Programa Ambulatorio Intensivos, Rehabilitación Drogas para Adolescentes "Infractores del Ley" en Privación de Libertad en Limache, Quinta Región.